Miedo

Daniel Esteves | @PielDeElefante

Desde antes de saber caminar y mucho antes de aprender a decir nuestras primeras palabras él ya estaba en nosotros. No sabíamos nada sobre su residencia, pero siempre estuvo ahí. El miedo. Sin conocer que es lo que temíamos crecimos soportándolo e incluso ocultándolo. Es normal dicen los estudiosos, es parte de nuestro medio de supervivencia.

El miedo nos mantiene herméticos, buscando siempre nuestra preservación. Ayudándonos a  proteger nuestro cuerpo, nuestras ideas, nuestras propuestas. Pero esta “ayuda” se vuelve en nuestra contra cuando ese miedo nos ata al firmamento impidiéndonos volar para ver nuevos horizontes y amaneceres más coloridos.

La arquitectura, una creación directamente del ser humano y para él, es entorpecida con los demonios propios de la humanidad. El obstáculo que con frecuencia se presenta en el diseño arquitectónico (me refiero al mero proceso de diseño, los pasos previos a tener algo definido y casi fijo) es precisamente esa facultad humana que nos protege del peligro, el miedo.

429c7797e56e7ad831179dea36444e58  Teatro del Mundo, Aldo Rossi

 Miedo. Todos le tememos a algo, pero muchos arquitectos (y wannabes como yo) somos temerosos de aquello que no está probado, que sigue sin explorar: virgen. Sufrimos pensando en cómo sería si nos atreviéramos a hacerlo, y no lo hacemos. Comprendo que en la práctica profesional el experimentar no es tan sencillo, por prestigio y por cuestiones monetarias, y por ello pocos son los que dan un paso ciego en un camino oscuro. Pero en la vida estudiantil el ecosistema de experimentación es mucho más amable. Tenemos muchos proyectos durante toda la carrera, diferentes entre ellos, que nos dejan jugar y probar de diferentes condimentos arquitectónicos. La escuela es unacocina con todos los ingredientes existentes y con un potencial de experimentación indefinido. Nosotros los hambrientos de nuevas formas, colores, texturas, soluciones, composiciones; somos los encargados de manufacturar el avant-garde de nuestra época. Es en nuestra época de estudiantes donde podemos pensar en grande sin temor, justificado, al momento de diseñar.

Koolhaas-Rem-Biblioteca-Central-de-Seattle

Biblioteca Central de Seattle, Koolhass

Percibir el miedo es fácil. Se nos presenta un proyecto, analizamos minuciosamente diferentes puntos para abordarlo, investigamos sobre soleamiento, materiales novedosos, estructuras parabólicas, vidrios que regulan la temperatura, y muchos más detalles. Tenemos toda nuestra propuesta armada en la cabeza y trazada en el papel. Pero algo suena en nuestra cabeza: NO. Pensamos que usar una estructura x para ese proyecto no será aceptado por el cliente y que ni de loco va a acceder a usar paneles de cemento y yeso para construir sus muros. Así que retrocedemos y usamos los viejos, pero ya por todo el mundo sabido de su eficacia, materiales. Justo en ese momento recordemos a aquellos locos(Mies, Team 10, Le Corbusier, Rossi, Venturi, Candela, Koolhass)  que nos ofrecieron algo de su locura y que cambiaron la forma de ver la arquitectura. Sin esa demencia no tendríamos hoy día mucha de la teoría y obra a la que podemos acceder fácilmente. La locura es el primer paso.

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Palacio de los Deportes, Félix Candela

 

 

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