Quédate

Laura Espinosa / @etilirica

Foto 20-05-12 09 38 07

I

“He’s all right! Aren’t you, cat? Poor cat! Poor slob! Poor slob without a name! The way I see it I haven’t got the right to give him one. We don’t belong to each other. We just took up one day by the river. I don’t want to own anything until I find a place where me and things go together. I’m not sure where that is but I know what it is like. It’s like Tiffany’s.”

Holly Golightly (Audrey Hepburn), Breakfast at Tiffany’s.

Tú eres un extraño, es la realidad, jamás te he visto en persona y es parte de tu mismo encanto. Si se pudiese tenerte frente a frente, tendría que sacarme el corazón que tanto cuido, y entregártelo. Te has ganado mi confianza, mi cariño y mi respeto, sin embargo todo es surreal.

Tu presencia en mis sueños y en mi rutina no tiene rostro, pero aún así quiero que mi vida se quede así, congelada, un momento, que contigo, dure la felicidad de mi vida.

Cuando te conocí, solo eras alguien con quien se tenía que socializar indirectamente, algo que después de hacerse ocasional, pasó a lo cotidiano, con tus errores provocando ternura. Pero al abrir los ojos, hay un plano imperfecto estructurado de detalles y tecnicismos que arruinan mis fantásticas historias contigo.

Siempre me preguntaré “por qué yo”, la suertuda nunca suelo ser yo, así que siempre me inundarán muchas dudas acerca de tus sentimientos, de tus pensamientos y tu racionalidad, y agradeceré el encontrar personas tan maravillosas como tú, que te inundan momentáneamente con sentimientos tan sólidos que casi se pueden palpar. Estos sentimientos que tanto se sienten tuyos serán destruidos por la gota de racionalidad que trae el miedo en nuestra naturaleza, posteriormente se sentirán ajenos a mi presencia. La realidad no me bastará, tendré que seguir soñando…

II

Vivo en una sociedad donde las minas de carbón están al aire libre y no hay humanos como tú. La auto-realización es un privilegio y una absorción de la vida, que sólo se disfruta una vez, así que pertenecemos al siglo de la existencia inverosímil, donde principalmente se valúa nuestro reino en oro.

Ahora somos como las mascotas de otros, esclavos sin nombre real, pertenecientes a nadie y ya nadie nos pertenece, ni si quiera nuestros relativos. Evitamos el contacto con la temeridad de hacerlo plenamente, somos felices siendo miserables, así es el éxito.

Cada día disfruto el escribir y el leer, me extasía como no hay más, me transporta a un vibrante mundo surreal, pero ahora, cuando me miro al espejo no la reconozco más. Yo soy ella y ella soy yo. Vive ella en un mundo donde mi gusto por el extenúe esfuerzo sólo es fruto de una plática que yo disfruto en mi cabeza, sola. Teniendo libertad de no ser comprendida en mi locura, soy quien hace del autismo un disgusto desarrollado por gusto. Soy mi propia incongruencia, mi reflejo jamás será quien espero ser o quien pienso que soy.

Tratar de amar a alguien que en la misma naturaleza salvaje, sea salvaje, es mi anhelo, buscarlo sólo para romper las mismas alas que me gustaron y así, el sólo poder soñar en tenerlas, es mi desesperación. La desesperación donde no deberíamos regalar nuestro afecto, porque les gusta jugar, entre más esté presente, más rápido sanan para volver a salir de caza y crecer, dejándonos plantados en el más lúgubre pantano de pensamientos, donde cada individuo se asemeja al mismo que “domaste” la primera vez y sin más, la experiencia adiestra nuestros sentidos para madurar en algo sistemático, donde el resultado será la irritable levedad de ser nulidad siempre.

III

Plantada, sigo con la neo convicción del ahora, pero tenerla cada día se vuelve un después, debido el soslayo humano innato ante los paulatinos deberes diarios, siempre los acumulamos en una pirámide de latas, teniendo un determinado ingrediente en el porvenir, así los acumulamos. Hasta el momento donde necesitamos abrir una, es cuando nuestra pequeña construcción se viene abajo, y reconstruyendo desde el piso nos preguntamos:

“Por qué no ahora que soy joven,
que mis palabras son más ligeras que el viento
y mi amor es honesto e insolente.
Por qué no ahora que soy mayor,
que me pesa la vida y la impotencia de vivirla.
Porque ya  no puedo ahora,
estoy viejo y estoy cansado,
aprendí mis lecciones,
sin embargo me evaporo muy lento.”

Siempre pensé en nunca decir nada sin tener certezas de cimientos profundos, pero el problema de los cimientos profundos es que forman nuestra esencia, nuestro criterio, nuestro espíritu, un ímpetu. Qué dicha sería siempre ser comprendida, pero la verdad pese a que siempre salga a flote, es relativa para todos, depende de la perspectiva. Podría armar mi vida de conspiraciones o simplemente casualidades, en las que la vida es un juego que sólo depende de mí, pero ahí la idea de ti, y yo construyo peldaños de momentos para alcanzarte, así que ¿realmente hay un ahora?

Tal vez es debido a que nuestras decisiones no son las más acertadas, que nuestro ahora depende de momentos donde apostamos todo o nada, que hace a nuestros cimientos tambalear y  entonces dudamos, así que optamos por un perpetuo silencio donde no podemos permitirnos ser fieles y nos encontramos en el constante cambio, probando todo a cucharadas ciegas, ignorando que lo dulce es el sabor que más rápido se va.

IV

Despierto para saber que ya no estas, y que mis lagrimas son reales pero mis tristezas no. Suspiro. Pongo mi pie desnudo en el hoy, quiero caminar a lo salvaje de la vida.

Creo que nunca había apreciado la hermosa soledad que atormenta ver una mañana despejada o un cielo estrellado sin tu compañía, tu sonrisa ya no está. Los viajes son más largos, las carreteras más me llaman, la adrenalina de envenenarme en el camino con la velocidad.

Es muy temprano para decir que te extraño, el tiempo es corto, pero siento que respiro. Vivo de sonrisas ajenas, otorgadas con honestidad, son una alegría para cada mañana y una tentadora sorpresa en la tarde. Ya no me dueles, tus palabras se desvanecen más rápido que tu voz.

Voy en camino a mi día y ya no eres tú, sino otra, se parece a ti pero vuelvo a sucumbir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s