La Arquitectura del poder

Luis Xocoyotzin / @LuisXoco

pobreza y riqueza en el mundo 7

[…]Estamos en el infierno, en el regocijante infierno de la vida humana de donde no quedará de nosotros nada más que las cenizas. […] cenizas de poetas, de grandes pensadores y de simples hombres que los hemos limitado a alimentar el fuego con la esperanza de convertirlo en llamas no infernales. Porque nos hemos propuesto una loca tarea; la de transformar el infierno mediante su propio combustible: las llamas del fuego humano de Prometeo.

 (José Revueltas en el discurso de Olegario en Los Errores)

“Slavery gets shit done.” es el caption “cómico” con el que una playera satiriza una imagen de las pirámides de Giza. Un cinismo muy inteligente, que juega con el humor negro en una forma que se balancea magistralmente entre lo realmente hilarante y la broma ofensiva.

Existen, verdaderamente, construcciones erigidas no sólo en piedra, sino también en sangre, en muerte, en esclavitud y represión. ¿Qué tanto la doctrina ancestral inducía al dogma religioso y social que lograba materializar obras milenarias que se envolvían en la meta de ser para los o el Dios en turno?

Sociólogos e historiadores coinciden en que, en el pasado prehispánico de mesoamérica (y la gran mayoría de las culturas clásicas), las magnas obras que realizaban las grandes sociedades de esos horizontes, sus grandes legados históricos, se basaban en proveer de un motivo colectivo y un estatus quo, reforzado por roles precisos y lugares del individuo en un sistema general que constituía una identidad colectiva, con el que no sólo se destinaba el trabajo sino la vida misma a desempeñar un papel determinado e invariable desde ver la luz hasta cerrar los ojos para convertirse en polvo. Fueron, ante todo, producto del poder.

Es pues, una verdad que muchas veces se prefiere desconocer, que con su cara aberrante incomoda pero existe: el poder produce Arquitectura, y mucha Arquitectura es producto del poder… simbiosis innegable que en ciertos lugares representa y significa el porqué lo hipócrita de desconocerla: es producto del poder y por ello es producto de la corrupción, del deshumanizante negocio de crear sin profesionalismo, de la sangre, de la represión, del abandono de toda la esencia de la Arquitectura misma (mejorar la calidad de vida de la humanidad), de la violación descarada de esa naturaleza; masacrando la dignidad propia del ser, victimizando a otros objetos arquitectónicos, recurrir a robar no sólo lo material sino lo que se escapa el mundo físico y compone al ser.

Bildschirmfoto-2013-02-15-um-16.22.201

Paredes blancas que son lo tangible de la carne doblegada, las almas fracturadas y una esencia desgarrada, ultrajada y violada en su más íntima existencia. Símbolos materializados de las ideologías que trastocan y pulverizan: recintos dedicados a la justicia, la paz, el arte, la libertad… la inalienable libertad humana.

Aunque, puede resultar mejor la arquitectura que nace de dinero de la gente que el dinero de la gente que termina en el capital privado de los que ostentan esa estructura. Pero no sólo el objeto arquitectónico se erige en la flagelación de los seres, sino también la estructura, el diseño, la Arquitectura misma del poder se alimenta, se materializa y es obra de la esencia consumida, del ser humillado en su existencia, ultrajado y transgredido.

Aunque el poder no significa, ni es sinónimo de, individuos mancillados y doblegados; existen lugares, y vivimos en uno, donde la arquitectura del mismo está proyectada sobre la libertad de muchos y se cimienta en la fractura del hombre y la tortura de las más básicas e inalienables características humanas.

En algún papel, uno producto de ideologías y sangre derramada en pos de dichas ideas, se sostiene que el poder emana de la población, de la gente que pertenece a y es la nación, pero quienes asumen posiciones, que no deberían pero les confieren control, asen el poder como propio para su agenda personal, ignorando y ocultando en el closet, para que nadie lo recuerde, que dicho lugar significa que es un empleado de la gente (de quien emana ese poder).

Así, esas estructuras que se erigen no en piedra sino en sangre, represión, esclavitud, muerte y criminalidad son las del poder en ciertos lugares, lugares como México. Arquitectura del poder que se sostiene en la gente cegada, doblegada en sus más ínfimos y dignos componentes que los convierten en humanos, sin entender que eso no es natural, que han sido perfectamente domados, que asumen y creen ciegamente que contra el estado no se logra nada, convencidos por una telepantalla como en 1984, aplaudiendo el teatro que se cierne ante sus ojos pero está entre estos y la parasitaria vida de algunos que se sostiene en sus lomos en un juego infantil que es malabarismo de jugadores expertos en juegos de mano.

Citando a Martín Rangel: “en mi país el futuro no existe. Lo mataron y lo metieron en bolsas de basura.”, Yo digo que la libertad fue asesinada y fue metida en una fosa. Pero jamás se ha de estar derrotado… para liderar y ser triunfador se parte desde dentro, convencido del éxito (Cual infantil, almidonado y ñoño coaching); y es a partir de uno mismo que ya se plantea el reclamo: si sin la ayuda de un sistema se es posible alcanzar lo que sea, replantear (remodelar, o demoler desde los cimientos una construcción) para renovar el proyecto de tal manera que no haya obstáculos, se puede alcanzar aún más.

IMG_0617

Tal vez le corresponde a los mexicanos, más allá de sentimentalismos de una identidad conjunta, el fungir como un gran equipo de arquitectos para moldear la forma en que han de convivir y dirigir su propio mundo, el que comparten: proyectando la forma en que se constituye la delegación de las tomas de decisiones: diseñar la estructura en que se erige el estado, el sistema de autogobernarse: entender que se pude y debe materializar una forma de convivencia distinta, que no estamos condenados a lo mismo y que de ser necesario se puede partir de cero para materializar ideas.

Una respuesta a “La Arquitectura del poder

  1. Reblogueó esto en Adriana Cruzy comentado:
    Pero ¿cómo Luis? soy optimista y creo en la propuesta de Holloway de agrietar el capitalismo con pequeñas acciones, pero hoy, ante el discurso presidencial, el tono autoritario, la cerrazón estoy desolada ¿cómo hacer para formar ese equipo y moldear nuestra realidad? ¿cómo ante el poderío desmedido del Estado y el dinero? ¿será suficiente la reflexión escrita? ¿serán suficientes las pequeñas acciones? Gracias por el texto, por las imágenes. Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s