El arte: la liga que ya fue estirada demasiadas veces

Martín Juárez / @mmmartin26

great-beauty

Fotograma de La gran belleza

 

Hoy ensayo cosas extrañas porque no sé escribir cosas particulares, estandarizadas. Como si tuviera un estanco ligero por creer y estar inconforme con la desidia crónica y cínica de las palabras y los escritores nuevos que se cargan una postura flagrantemente posmoderna (pero que le temen a la muerte y le repudian como un estandarte extraño del new age) y se jactan de escribir sobre el olvido y sobre la sangre cuando no estamos hechos para olvidar o ensangrentarnos (la neta no lo estamos). Quizás, este mundo esté olvidándose de sí mismo y de los olvidos necrófilos y estancados que tuvieron que olvidarse para negarse, para establecerse el nihilismo extraño de las fantasías continuas, sosegadas y cargadas de una euforia intransigente y que ya no podemos tener en buena consciencia de lo que realmente fue.

Me cansa el perspectivismo constante y eufemístico que se quiere ocultar detrás de las prosas de gente que ni siquiera ha sido leída o comprendida a través de todas sus dolencias, sino idealizada, prostituida como si quisieras usar una máquina de misiles antiaéreos para matar pajaritos. Pero bueno, detesto que me mires con esos ojos de hueva y te sumes en el aire intenso de un discurso de un lado, un convencimiento aforístico, me callo. Me callo. ¿No tienes nada que decir sobre mi guarro y florido ensayo hablado sobre las palabras, Amelia?

Tengo tu nombre muy claro porque estoy hablando (escribiendo) cuestiones directas de palabras directas. Sí, Amelia, aunque mires a otro lado te estoy mirando a los ojos. Tengo una enfermiza necesidad de mirarte a los ojos aunque no sepas sostenerme la mirada (no sé por qué razón). ¿No te parece un  r e c u r s o  desgastado (ese de crear un personaje a la mitad de tu texto para darle cuerpo a una idea que estabas empezando a escribir)? A veces quisiera que el español tuviera otras voces narrativas, que hubiera unas mil formas de usar una segunda persona y que volviera a la literatura más abismal y particularmente distinta e intrínseca de lo que ya es. Sí, este puto y hermoso lenguaje avocado y disfuncional y de estructura completísima y excelsa no me cabe para poder decidir lo cansadamente (y por favor escucha lo harto que enuncio esto) gastado que está dirigirte en segunda persona a un personaje en un café; hablándole a una mujer sobre cigarros y café. Tenemos en el arte una liga que ya fue estirada de demasiadas veces particulares, y que se ha repetido. Pero el tiempo importa con las ligas, el virtuosismo de las flexiones, el sentido, y los impulsos desenfrenados del inconsciente reprimidos allá en las flexiones, los colores, todo eso Amelia, tú.

Sí, che, tiene una azorada y horrenda discontinuidad, y el valor estético y jovial y el arte capitalista y arañas churriguerescas del género. ¿No te tiene cansada? Que digamos que el arte es arte y que ahí se acaba. Pero aún, que en el tiempo tan corto, que tenemos al incinerar un fósforo (que bien podría representar a nuestra vida en el arder de un día) nos limitemos a cortarnos las alas de pájaros y nos convirtamos en piedras que no piensan y que se sientan a hablar en cafés de tiempos mejores y que experimentan con drogas potentes, serviles, sensuales. En fin Amelia, el tiempo nos está cogiendo y nos está hablando con una obscenidad inconforme de sus palabrotas, de revistas que tienen que imprimir publicidad para sobrevivir porque a la gente que camina no le interesa mucho donar porque otros alcen sus voces que ya se olvidaron hablar.

No Amelia, no es culpa del capitalismo, ni es culpa de los teléfonos como dicen los mayores, ni es culpa de la vorágine neoliberal encarnada en la Coca Cola, ni es el café, ni las revoluciones truncas, ni el 68, ni la muerte del estado benefactor. Somos nosotros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s