Transformar, la segunda vida de un edificio

Estefanía Henkel | @blauerMond

01_Oficina en la calle Falkestrasse en Viena

Oficina en la calle Falkestrasse en Viena

Construir para nadie

Desde la función básica de la arquitectura que consistió en albergarnos, hasta los excesos que representan las 700 habitaciones del Palacio de Versalles, la creación de espacios para el desarrollo de la vida diaria ha consistido casi permanentemente en la construcción de lugares nuevos ¿para qué?

Independientemente de los usos, una de las razones aparentes de la construcción sistemática en los países tiene que ver con su respectiva escala. En lugares como México, Estados Unidos y más actualmente China, donde hay “mucha tierra”, los espacios vacíos incitan a los desarrolladores a continuar construyendo indefinidamente; nada los detiene. El mundo ya resintió las consecuencias de la burbuja inmobiliaria que estalló en 2008 gracias a la especulación basada en las bienes raíces.

Factores como la falta de planeación, violencia que obliga a poblaciones a emigrar, mala distribución de crecimiento económico, dan cabida a una expansión desordenada –y horizontal- de las ciudades. La última ciudad fantasma de China es una réplica de Manhattan que ha costado unos $50 millones de dólares, con aproximadamente 50 millones de metros cuadrados sin usar.

Contrario a toda esta construcción, la gente de la provincia de Shaanxi, que en su mayoría ha nacido y crecido en cuevas, espera regresar de las ciudades en su vejez cuando haya dejado de trabajar; se estima que son más de 30 millones de personas.

En nuestro país, muchos de los metros cuadrados en desuso se concentran en zonas de centros históricos en distintas ciudades, mientras tanto, los desarrolladores invaden las periferias contribuyendo al abandono de cientos de edificios que terminan como bodegas o estacionamientos sin regulación y con poco o nulo mantenimiento, eventualmente convirtiéndose en ruinas.

¿Es muy difícil pensar en cambios o actualización de reglamentos, que incentiven el re-uso de espacios ya construidos?

Transformar

Landschaftspark (Parque de los Paisajes)

La adaptación de espacios es probablemente la solución más razonable que puede aportar la arquitectura actualmente a la vida y a las formas de ocupar la ciudad. Implica imaginación, disposición al cambio, y bien implementada, puede reducir gastos importantes al no tener que empezar de cero.

Independientemente de los retos técnicos que implica adaptar un edificio a un nuevo uso, quizá el más importante tiene que ver con el arquitecto y su capacidad de conciliar la propuesta inicial del espacio con las necesidades presentadas al momento de la intervención, y cómo propondrá de forma contundente sin caer en el exceso de imponer –ya sea ego o tendencia.

Dos ejemplos interesantes pueden ser encontrados en intervenciones bastantes distintas entre sí.

La primera, comisionada a Coop Himmelb(l)au es la ampliación de la oficina de una firma de abogados en Viena, Austria, ubicada en la esquina de la calle Falke (Falkestrasse, 1983-1987). En ella, concentrándose alrededor de una sala de juntas grande, visualizaron una línea de energía extendiéndose desde la calle, rompiendo y abriendo la techumbre. Desde los diseños preliminares se centraron en la solución en esquina y usaron un arco tenso como el creador del espacio que desde ese entonces ya estaba volviéndose un elemento muy importante en su arquitectura. En esta solución, los arquitectos optaron por mantener básicamente intactas las fachadas, y se concentraron en este elemento –que no concuerda con el contexto en materiales, proporciones o color- que parece haber salido de la techumbre para después posarse cómodamente sobre la esquina.

La segunda, diseñada por Peter Latz, se trata de la re-adaptación de una zona industrial en la que la extracción de carbón y producción de acero había dejado a la zona contaminada y abandonada en 1985. El Landschaftspark (parque de los paisajes) fue diseñado en 1991 y se ubica en la ciudad de Duisburg, Alemania. Aunque hubo 5 propuestas elaboradas por equipos internacionales, la propuesta de Latz resultó significativa porque intentaba preservar el espacio en su forma original y reconocía el valor de las condiciones del lugar usando la memoria del sitio como una estrategia de diseño. De acuerdo al propio Latz, “la idea de hacer visible al tiempo”1.

La intención en el diseño fue distinta a la común: usó la particularidad del sitio para desarrollar el programa arquitectónico. Cada visitante experimenta el lugar de una manera distinta y le permite crear su propia historia y memoria.

Anarquitectura

Adaptar una edificación o un espacio no siempre ha tenido que ver con hacerlo más habitable. Gordon Matta-Clark, quien acuñó el término de Anarquitectura (anarquía y arquitectura), ejerció la carrera de una forma no convencional en los años 70’s al mostrar gran interés por los vacíos, huecos, los no-espacios y los espacios casi inexistentes en la ciudad (por su tamaño minúsculo).

Compró predios de este tipo en subastas, los cuales documentó, fotografió, comentó y en los que no pudo hacer mucho más debido a lo imposible de su tamaño.

Su primer proyecto de gran escala (New Jersey, 1974) consistió en hacer dos cortes paralelos que atravesaban una casa en sentido vertical, removiendo el material entre los dos cortes y haciéndola ver como si hubiera sido partida por la mitad. Con las fotos, creó un collage con una disposición poco convencional que de alguna forma recreaba la experiencia desorientadora de la incisión sin precedentes en la estructura.

Para la Bienal de París de 1975, participó con Intersección Cónica en la que cortó un agujero en forma de cono a través de dos casas del siglo 17 que serían demolidas para construir el –entonces controversial- Centro Georges Pompidou.2

Matta-Clark seccionaba edificios que ya estaban condenados a la demolición, en un afán de criticar la cultura burguesa y el sueño progresista americano, denunciando las funciones banas de la arquitectura.

Todas las intervenciones se encuentran documentadas en fotografías, vídeos, además de libretas, cartas y dibujos archivados por el Centro Canadiense para la Arquitectura.

1 Latz, Peter. “The Idea of Making Time Visible.” Topos 33 (2000): 94 – 99. “Landschaftspark Duisburg-Nord”

2 Jenkins, Bruce (2011). Gordon Matta-Clark: Conical Intersect. London: Afterall Books.

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