Sopladora de hojas y Maquinaria Panamericana, cine mexicano en el GIFF 2016

Alfonso Blanco

El último día de proyecciones en el XIX Festival Internacional de Cine de Guanajuato nos regaló las dos mejores películas – en la opinión de quien les escribe- de la Selección Oficial Largometraje México.

Maquinaria Panamericana | Mejor Largometraje Mexicano

Maquinaria-Panamericana-702x468

Los empleados de Maquinaria Panamericana S.A., una compañía encargada en la venta de equipos de construcción, habitan en un ritmo de vida que se desprende del mundo exterior. Desde el inicio de la película se logra crear un mundo que explora distintos tópicos universales, y por supuesto, de México.

Maquinaria Panamericana (2016) de Joaquín del Paso es una ágil radiografía de una empresa que se encuentra en quiebra. El director de la compañía, quien se encargó durante mucho tiempo del sueldo de los trabajadores con dinero de su propia bolsa, ha muerto. La inestabilidad se apodera instantáneamente de los integrantes; la desfachatez con la que han laborado durante mucho tiempo los ha impedido pensar en cómo harán para jubilarse o conseguir un trabajo. Jesús Carlos (Javier Zaragoza, el único actor conocido dentro de un excelente reparto) asume la dirección de lo que queda de la empresa; para evitar que sea vendida, decide alentar al resto de los trabajadores para que busquen contratos o archivos que puedan rescatar lo que parece insostenible.

Maquinaria Panamericana tiene una serie de personajes variopintos interpretados por actores que nunca habían participado en una película. Joaquín del Paso y su equipo, utilizaron todo lo que existía en la empresa –la compañía existe en la vida real-, desde los objetos comunes para la construcción hasta los trabajadores, quienes desde el principio conectaron con la película.

La forma de actuar de los integrantes de Maquinaria Panamericana S. A. está condicionada por un líder que en todo momento había demostrado ser lo contrario a un ejemplo a seguir. Las fisuras de los seres humanos se muestran por completo ante la destrucción y el absurdo. La ópera prima de Joaquín del Paso –una coproducción entre México y Polonia-, tiene un ritmo que puede conectar con más de un tipo de espectador. La puñalada certera del director llega hasta el final de la película. El espectador conecta la serie de ideas y momentos que Maquinaria Panamericana presenta y los une a la realidad por la que atraviesa el país.

Sopladora de hojas | Premio de la prensa a Mejor Largometraje Mexicano

SOPLADORA

Sopladora de hojas tiene méritos para sumarse a una pequeña lista de películas mexicanas que se han encargado de retratar a la juventud mexicana. La película dirigida por Alejandro Iglesias Mendizabal puede sumarse a películas como Temporada de patos o Güeros. El acierto de Sopladora de hojas es la apropiación de la cotidianidad como tema central para contar una historia que no carece de inventiva.

Lucas, Emilio y Rubén son amigos. Después de un partido de fútbol, tienen planeado asistir al funeral de “Higuita”, amigo en común que falleció en un accidente de tránsito. El deambular del trío de adolescentes por las calles se convierte en un desfile de improperios, albures y bromas pesadas dignas de la edad con la que estos jóvenes de clase media se expresan. En un reto lanzado por uno de los amigos, Lucas se lanza a una pila de hojas que encuentran en un parque. El reto es cumplido y la recompensa es exigida. Todo parece marchar con normalidad hasta que Lucas se da cuenta que ha extraviado sus llaves.

El accidente que sufren, en apariencia insignificante, desata una serie de sucesos extraordinarios que sumarán a más personajes a esta épica; desde la vecina que todo adolescente precoz desearía tener, un vagabundo, el policía que extorsiona a los amigos que pretenden quemar fuego a todas las pilas de hojas del parque o el amigo hippie que sin ningún conocimiento médico atiende una farmacia. Todos estos acercamientos y circunstancias unidas acertadamente, tiene un guion repleto de comedia explosiva que conecta con el espectador. Los chistes facilones y las escenas torpemente unidas que el cine mexicano ha mostrado en más de una ocasión, no aparecen en Sopladora de hojas. Cuando en la película se elabora una situación cómica, el guion no cae en la repetición infinita y los momentos solemnes en los que el espectador reflexiona sobre lo acontecido, son destruidos por la inventiva del joven director, quien presenta un gran trabajo cinematográfico con muy pocos recursos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s